La empresa Pampa Energía anunció el cierre definitivo de la planta de caucho sintético que funciona en el Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín, una decisión que encendió las alarmas en el cordón industrial por el fuerte impacto laboral que podría generar.
Se trata de la única fábrica de caucho sintético del país, una planta con décadas de historia que abastecía a la industria nacional y cuya paralización se da en medio de un complejo contexto para el sector del neumático.
Desde el Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU) confirmaron que la producción ya se encuentra detenida y que la empresa comunicó oficialmente el cierre de las instalaciones.
Preocupación por los puestos de trabajo
El secretario general de SOEPU, Mauricio Brizuela, explicó que hasta el momento no hubo despidos de trabajadores comprendidos en el convenio colectivo, aunque sí se produjeron desvinculaciones de personal fuera de convenio.
Además, aseguró que la empresa comenzó a ofrecer retiros voluntarios, aunque desde el sindicato sostienen que la medida genera una fuerte presión sobre los empleados.
“Hoy nos anunciaron el cierre de la planta. Quieren avanzar con retiros ‘voluntarios’, pero por ahora nadie aceptó.”
Según detalló, la planta emplea aproximadamente 130 trabajadores directos y alrededor de 200 trabajadores indirectos, por lo que el cierre podría afectar a más de 300 familias si finalmente avanzan las desvinculaciones.
La planta ya estaba paralizada
Brizuela explicó que la fábrica permanecía sin producir desde hacía aproximadamente una semana debido a la falta de materia prima.
Según señaló, la empresa esperaba la llegada de un barco con insumos prevista para principios de agosto, pero finalmente ese cargamento no arribará y, en ese contexto, se comunicó el cierre definitivo de la planta.
Desde el gremio remarcaron que la situación ya evidenciaba señales de deterioro y la vincularon con la crisis que atraviesa la industria del neumático a nivel nacional.
Reunión en el Ministerio de Trabajo
Ante este escenario, el Ministerio de Trabajo de Santa Fe convocó a una audiencia para este jueves al mediodía en Rosario con el objetivo de abrir una instancia de diálogo entre las partes.
Mientras tanto, SOEPU se declaró en estado de alerta y movilización y advirtió que responderá con medidas de fuerza si se concretan despidos.
“Hoy no hay despidos dentro del convenio, pero son inminentes. Al primer despido nosotros paramos toda la actividad”, sostuvo Brizuela.
Por el momento, el conflicto se encuentra en una etapa de negociación, aunque la confirmación del cierre de la única planta de caucho sintético del país genera una profunda incertidumbre para los trabajadores, sus familias y toda la actividad petroquímica del cordón industrial.