El Centro de Atención Primaria Catalina Salomón de Puerto San Martín recibió este miércoles al Dr. Héctor Hoet, representante académico de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y coordinador de las Prácticas Finales Obligatorias de la carrera de Medicina, en el marco del inicio de una nueva etapa de formación para estudiantes que transitan el último año de la carrera.

Las prácticas comenzaron el 24 de agosto y contemplan a unos 20 estudiantes, distribuidos entre las guardias y los consultorios externos de los centros periféricos municipales. La propuesta tendrá una duración de nueve meses, con rotaciones hasta completar aproximadamente 1.280 horas de formación práctica.

El vínculo entre la UNR y la Secretaría de Salud municipal tiene sus antecedentes en 2003. Tras una interrupción durante la pandemia, la relación fue retomada y ratificada mediante un convenio en 2023.

Durante su visita, Hoet explicó cómo se desarrolla esta instancia de formación y aclaró que los estudiantes no realizan tareas profesionales de manera autónoma. “Las prácticas consisten en la observación, la elaboración de historia clínica del paciente, y no tienen ninguna actividad específica profesional porque, obviamente, están aprendiendo”, explicó.

“Las prácticas consisten en la observación, la elaboración de historia clínica del paciente, y no tienen ninguna actividad específica profesional porque, obviamente, están aprendiendo”

El representante académico también destacó las condiciones del centro de salud y la importancia de contar con espacios de atención cercanos a los vecinos.

“En el tiempo en que visito el Centro de Salud lo veo muy crecido, muy prolijo, muy agradable. Realmente, para una persona que viene con un problema de salud entrar a un lugar así ya lo conforta. No es que soluciona su dificultad, pero es muy importante el ámbito que expresa un enorme respeto por el paciente”, sostuvo Hoet.

Y agregó: “Fundamentalmente, las personas tienen un lugar cerca de su casa y les aportamos mucho a las soluciones que necesitan dentro de sus vidas”.

Cómo funcionan las guardias

La Dra. Paula Sacco detalló que la guardia cuenta con dos profesionales médicos y dos enfermeros, con un promedio de entre 120 y 150 consultas por cada jornada de 12 horas. De acuerdo con lo informado, el centro atiende alrededor de 3.000 pacientes por mes.

El esquema contempla además la activación del código rojo ante situaciones de emergencia. En esos casos, pueden sumarse profesionales que se encuentren en los consultorios externos, como cardiólogos, neurólogos, pediatras o clínicos.

Sacco explicó que, una vez activado el protocolo, “el equipo de los consultorios externos también va a brindar ayuda, cardiólogo, neurólogo, el que se encuentre en ese momento dentro de los consultorios, tanto sea pediatra o clínico, puede acudir a ayudar también en la zona de código rojo”.

La derivación se realiza a través del CIE, que determina a qué efector de segundo o tercer nivel será trasladado el paciente. Cuando se requiere una intervención de mayor complejidad, también se cuenta con la emergencia de UTV.

“Contamos con emergencia de UTV, que llega con el helicóptero, desciende frente al Catalina Salomón, se ocupan de lo que puede ser intubación, estabilización hemodinámica, todo en la misma guardia y se deriva para su traslado”, detalló Sacco.

Una experiencia clave antes de recibirse

La coordinadora de Salud municipal, Dra. Ana Andrada, destacó el valor de la incorporación de los estudiantes, aunque también remarcó la responsabilidad que implica acompañar su formación.

Para el área de salud municipal es un orgullo, pero también una gran responsabilidad”, expresó Andrada, quien explicó que los alumnos realizarán guardias de 12 horas, tanto durante el día como por la noche, integrándose al esquema que permite cubrir las 24 horas de atención del Catalina Salomón.

Los estudiantes participarán junto a los profesionales en el proceso asistencial hasta el diagnóstico, mientras que la resolución del tratamiento continuará a cargo de los médicos del establecimiento.

“Ellos estarán participando junto a nuestros profesionales hasta el diagnóstico, la resolución del tratamiento es responsabilidad de nuestros médicos”, aclaró Andrada.

Para los jóvenes que comenzaron esta etapa, la experiencia representa uno de los últimos pasos antes de finalizar la carrera y comenzar su ejercicio profesional. Natanael Pachecho, uno de los estudiantes que inició las prácticas, contó cuáles son sus expectativas frente a los nueve meses de formación.

“Tengo buenas expectativas porque a partir de esto nosotros vamos requiriendo experiencia y después nos largamos solos a hacer guardia y después a hacer especialidad”, explicó.

Y sintetizó el significado de esta instancia: “Es como una etapa previa a lanzarse solo. Estoy optimista, tengo buenas expectativas, creo que todo va a salir bien”.