El avance de El Niño y las previsiones de lluvias abundantes para las próximas semanas mantienen la atención puesta en los ríos y en el riesgo de excesos hídricos en distintas regiones del país. Según el último boletín del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se esperan precipitaciones por encima de los valores normales durante la primavera, especialmente en la Mesopotamia y sectores de la región Pampeana.
El escenario es relevante para el cordón industrial del Gran Rosario y las localidades de la región ubicadas a la vera del río Paraná y sus afluentes, donde la evolución de los niveles de agua será un factor importante durante las próximas semanas. Por el momento, el tramo inferior del Paraná continúa en ascenso, aunque se mantiene dentro de niveles medios.
La situación más compleja se registra en Corrientes, donde más de 700 personas debieron ser evacuadas por la crecida del río en su tramo medio. En tanto, los informes oficiales advierten que el aumento de los niveles podría continuar durante los últimos días de octubre.
Qué puede pasar con el Paraná en la región
De acuerdo con las proyecciones incluidas en el Boletín N.º 7 del SMN, los niveles del Paraná continúan aumentando en distintas estaciones de medición. El organismo advierte que existe la posibilidad de que el río alcance o supere los niveles de alerta en Paraná y Santa Fe durante los últimos diez días de octubre.
En Rosario, el nivel informado fue de 3,42 metros, por encima del promedio histórico para octubre, estimado en 2,53 metros para el período 1991-2024. Si bien esa medición corresponde a un punto específico y no representa por sí sola la situación de todas las localidades ribereñas, refleja la tendencia ascendente que atraviesa el tramo inferior del río.
Para las localidades del cordón industrial, desde Timbúes y Puerto General San Martín hasta San Lorenzo, Fray Luis Beltrán y Capitán Bermúdez, la evolución del Paraná constituye un dato relevante por la cercanía con la costa y la actividad portuaria. También resulta importante para Puerto Gaboto y otras poblaciones ribereñas de la región.
El informe no establece que estas localidades estén en riesgo de evacuación, pero sí plantea la necesidad de seguir de cerca los niveles del río ante la posibilidad de nuevas subas.
El Niño anticipa lluvias superiores a lo normal
El SMN señala que la fase cálida de El Niño suele estar asociada con un aumento en la frecuencia y el volumen de las precipitaciones durante la primavera y el verano. Para los próximos meses, las proyecciones muestran mayores probabilidades de lluvias superiores a lo habitual en amplias zonas del país.
Entre las regiones con mayor probabilidad de registrar excesos de precipitaciones aparecen la Mesopotamia y el centro-este de las regiones Pampeana Norte y Sur. Este escenario también puede favorecer la acumulación de agua en los suelos y aumentar el riesgo de anegamientos cuando se producen nuevas lluvias intensas.
En el Litoral, la humedad acumulada ya se encuentra por encima de los registros históricos para esta época del año en distintos sectores. Según los datos de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) citados en el informe, el índice de precipitación antecedente supera los 225 milímetros en el extremo norte de la Mesopotamia.
Estas condiciones adquieren importancia en una región atravesada por cursos de agua, zonas bajas y áreas productivas, donde las lluvias persistentes pueden complicar caminos rurales, accesos y actividades vinculadas al campo y los puertos.
También crecen el río Uruguay y otros cursos de agua
La situación hídrica no se limita al Paraná. El informe también advierte sobre niveles elevados en otros ríos de la Cuenca del Plata.
En el río Iguazú, la estación de Puerto Iguazú continúa con aguas altas, por encima de las marcas de alerta y evacuación. En el río Uruguay, Paso de los Libres atravesó niveles de evacuación, mientras que la represa de Salto Grande mantiene abiertas sus compuertas para regular el caudal.
En otras zonas del país, algunos embalses presentan niveles superiores a los valores de referencia, mientras que las principales represas patagónicas mencionadas en el informe operan dentro de rangos normales.
La atención puesta en las próximas semanas
La evolución del Paraná y las precipitaciones previstas serán determinantes para conocer el alcance del escenario hídrico durante el cierre de octubre y el comienzo de los próximos meses.
Por ahora, no se informan niveles de evacuación para el tramo inferior del Paraná en la región, pero las proyecciones anticipan que el río podría continuar subiendo. En el cordón industrial y las localidades ribereñas, el seguimiento de los registros oficiales será clave para evaluar cómo evoluciona la situación en un contexto marcado por la posibilidad de lluvias abundantes y suelos con alta humedad.