Diez años sin jugar al fútbol. Esa es la contundente sanción que recibió Jorge Godoy, futbolista de Barrio Quinta, luego de protagonizar una agresión contra un árbitro durante un partido de la Liga Regional Sanlorencina de Fútbol.
El Tribunal de Disciplina analizó el expediente en su reunión del 19 de agosto y consideró que la conducta del jugador encuadraba entre las infracciones más graves previstas por el reglamento. La agresión no solo involucró al juez del encuentro, sino que además terminó provocando la suspensión del partido.
Por ese motivo, Godoy fue sancionado con 10 años de suspensión, una pena excepcional que lo mantendrá alejado de las competencias de la Liga durante una década.
Pero la resolución no terminó allí. Barrio Quinta también recibió una multa equivalente al valor de 510 entradas y deberá afrontar el descuento de tres puntos en la próxima temporada de Primera División.
El antecedente que encendió la alarma
La sanción se conoció en medio de una serie de expedientes abiertos por hechos de violencia registrados durante distintos partidos de la Liga. Entre ellos aparece otro caso particularmente grave: Un futbolista de Villa Felisa agredió con un cabezazo al árbitro durante un encuentro de Reserva.
En ese caso, el juez debió recibir atención médica y el partido fue suspendido. El jugador quedó provisoriamente inhabilitado mientras el Tribunal reúne los elementos necesarios para determinar la sanción definitiva.
También hubo incidentes durante un partido de Primera entre Colón y Villa Felisa, donde jugadores del conjunto visitante se enfrentaron con efectivos policiales durante un tumulto. Uno de los futbolistas habría golpeado a un policía en el rostro y el encuentro terminó suspendido cuando Colón ganaba 2 a 0.
Una señal contundente contra las agresiones
La resolución contra Godoy marca uno de los castigos más severos aplicados por la Liga Sanlorencina en los últimos tiempos. Diez años de suspensión representan, en la práctica, quedar fuera de la competencia durante una parte significativa de la carrera deportiva de cualquier futbolista.
El Tribunal también tiene bajo análisis otros episodios ocurridos en divisiones juveniles e infantiles, entre ellos una invasión de cancha durante un partido de Quinta División y una denuncia por una presunta agresión contra un arquero en fútbol infantil.
Mientras esos expedientes continúan en investigación, el caso de Barrio Quinta ya tiene una resolución concreta: una agresión contra un árbitro que terminó con diez años de suspensión para el jugador y una fuerte sanción deportiva para su club.