El edificio ubicado en la esquina de Congreso y Vélez Sarsfield, en San Lorenzo, continúa abandonado y sin un destino definido, más de una década después de que la construcción quedara paralizada. El inmueble, vinculado a la causa judicial contra la familia de Delfín Zacarías, permanece bajo la órbita de la Justicia Federal y sus accesos continúan permitiendo el ingreso de personas.
La situación volvió a quedar expuesta días atrás, cuando durante la madrugada se registró un incendio en el interior de la construcción. De acuerdo con el informe de Bomberos, el fuego se inició de manera intencional y afectó ropa, maderas, cartón y otros elementos que se encontraban en el lugar.
Pero el episodio también permitió conocer una situación que refleja el estado actual del inmueble: una persona en situación de calle estaba utilizando parte del edificio para dormir y permanecía allí con distintos elementos destinados, entre otras cosas, a la cocción de alimentos.
El lugar se encuentra sin cerramientos que impidan el ingreso, una condición que fue advertida también por el municipio. En agosto de este año, el intendente Leonardo Raimundo presentó ante el Tribunal Oral Federal N° 1 de Rosario un pedido para obtener la custodia provisoria del edificio, con el objetivo de cerrar sus accesos y evitar nuevos ingresos.
Más de una década sin destino
La construcción de Congreso y Vélez Sarsfield fue proyectada a comienzos de la década de 2010 como un mega gimnasio, pero nunca llegó a funcionar. La obra quedó paralizada en medio de las investigaciones judiciales vinculadas a los bienes de la familia Zacarías.
El proyecto había requerido en 2011 una excepción urbanística del Concejo Municipal de San Lorenzo, que permitió ampliar la superficie edificable de los 2.500 metros cuadrados permitidos a unos 6.000.
Con el avance de las causas judiciales, el inmueble quedó vinculado al proceso por los bienes relacionados con Zacarías y pasó a permanecer sin utilización efectiva. Desde entonces, distintas propuestas buscaron darle un destino, entre ellas la posibilidad de que fuera utilizado por la Escuela de Educación Técnica N° 672, aunque esa alternativa no llegó a concretarse.
En los últimos años también hubo reclamos por el estado de abandono y por los ingresos al edificio. En 2023, por ejemplo, ya se advertía que vecinos de Villa Felisa denunciaban que la estructura era utilizada como lugar de permanencia y reclamaban que fuera cerrada.
Ahora, el pedido de custodia realizado por el municipio vuelve a poner sobre la mesa qué ocurrirá con un inmueble que lleva años deteriorándose, mientras permanece sin un destino definitivo y bajo decisión de la Justicia Federal.
El incendio ocurrido días atrás fue controlado por Bomberos, pero dejó nuevamente expuesta una problemática que excede al episodio puntual: una enorme estructura inconclusa que continúa abierta, sin uso y convertida con el paso del tiempo en un espacio donde personas pueden ingresar y permanecer.