El histórico Fusil Automático Liviano (FAL), fabricado durante décadas en la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán y convertido en uno de los símbolos de la industria de defensa argentina, comenzó oficialmente su proceso de reemplazo dentro del Ejército Argentino. La medida forma parte del plan de modernización impulsado por el Ministerio de Defensa.
El recambio se inició a fines de junio con la firma de un acuerdo entre el Gobierno argentino e Israel para la adquisición de los primeros ARAD 7, fusiles de calibre 7,62 x 51 mm desarrollados por la empresa Israel Weapon Industries (IWI). En esta primera etapa se compraron 700 unidades, además de 167 dispositivos de fogueo y distintos accesorios, por un monto cercano a 1,73 millones de dólares.
El FAL fue durante más de medio siglo el arma reglamentaria de las Fuerzas Armadas argentinas. Gran parte de esos fusiles fueron producidos en la Fábrica Militar “Fray Luis Beltrán”, donde se fabricaron miles de unidades que incluso participaron en distintos conflictos y marcaron una etapa de la industria militar nacional.
Según trascendió, el reemplazo será progresivo y no inmediato. La intención del Ministerio de Defensa es incorporar el nuevo armamento por etapas, mientras los FAL irán siendo retirados paulatinamente del servicio activo.
La decisión marca el cierre de una etapa para uno de los fusiles más emblemáticos de la historia argentina y, al mismo tiempo, representa un cambio significativo para la histórica planta de Fray Luis Beltrán, estrechamente ligada durante décadas a la fabricación y mantenimiento de este armamento.