La investigación por la desaparición de Gastón Daniel Montenegro tuvo un desenlace trágico. El joven de 25 años, que era intensamente buscado desde hacía una semana tras ser visto por última vez en Capitán Bermúdez, fue hallado sin vida este sábado en un descampado ubicado a la vera de la ruta provincial Nº 10, en jurisdicción de Serodino, camino a Andino.

Tras el hallazgo, el director de Investigación Criminal del Gobierno de Santa Fe, Darío Chávez, confirmó que la causa pasó a investigarse como un homicidio y aseguró que “fue una muerte violenta”. Además, indicó que la principal línea investigativa está relacionada con un presunto conflicto vinculado a la comercialización de estupefacientes.

“Todo parece indicar que hay un conflicto con la comercialización de estupefacientes”, sostuvo Chávez durante una conferencia de prensa. Según explicó, la víctima atravesaba una situación de consumo problemático y las personas que aparecen involucradas en la causa tendrían vínculos con el comercio ilegal de drogas en la región.

La investigación avanzó rápidamente durante los últimos días mediante una serie de allanamientos realizados en distintos puntos del cordón industrial. Los procedimientos permitieron secuestrar teléfonos celulares y otros elementos que ahora son sometidos a pericias para reconstruir las últimas horas de Montenegro.

Los investigadores también analizan registros de cámaras de seguridad con el objetivo de establecer el recorrido que realizó la víctima antes de desaparecer y reconstruir el trayecto del vehículo en el que, según la hipótesis de la Fiscalía, habría sido trasladado hasta el lugar donde finalmente fue encontrado su cuerpo.

Para preservar todas las evidencias, el levantamiento del cadáver estuvo a cargo de un antropólogo forense, quien intervino en la escena debido a que el cuerpo se encontraba enterrado, una medida considerada fundamental para no alterar posibles pruebas que puedan ser incorporadas a la investigación.

Hasta el momento hay un hombre detenido, señalado como uno de los principales sospechosos por la desaparición y posterior homicidio del joven. Además, otras cuatro personas permanecen bajo investigación por su posible participación en el hecho. Durante los allanamientos, esos sospechosos también fueron detenidos en el marco de una causa por presunta comercialización de estupefacientes.

Mientras la búsqueda se desarrollaba, la madre de Gastón, Carina Montenegro, había manifestado públicamente su convencimiento de que su hijo había sido secuestrado. Finalmente, una pista obtenida a partir del entorno de los sospechosos permitió orientar los rastrillajes hasta el descampado de Serodino, donde los investigadores encontraron el cuerpo enterrado.

Con el avance de las pericias y la recolección de pruebas, la Fiscalía busca determinar cómo ocurrió el crimen, establecer el rol de cada uno de los involucrados y esclarecer las circunstancias que derivaron en la muerte del joven de Capitán Bermúdez.