Hay imágenes que quedan grabadas en la historia de una ciudad. En San Lorenzo y Puerto General San Martín, una de ellas es la del puente de avenida San Martín desplomado sobre el arroyo.
Este viernes se cumplen 14 años del derrumbe ocurrido el 30 de octubre de 2012, cuando una fuerte tormenta provocó la crecida del arroyo San Lorenzo y terminó de comprometer una estructura que ya evidenciaba problemas de deterioro.
La situación no era nueva. El puente presentaba erosión en sus bases y fracturas en las losas, por lo que había sido cerrado preventivamente al tránsito días antes de su caída. Sin embargo, la fuerza del agua terminó provocando el colapso.
El episodio tuvo consecuencias directas sobre la circulación entre ambas localidades. Se trataba de un paso importante para quienes se trasladaban diariamente entre San Lorenzo y Puerto General San Martín, por lo que su desaparición obligó a reorganizar los recorridos.
Una solución provisoria que se extendió durante años
La respuesta llegó con la intervención del Ejército Argentino, que instaló un puente metálico tipo Mabey a la altura del puente Homero Manzi.
La estructura, de 58 metros de longitud y una sola trocha, fue inaugurada en diciembre de 2012. Con una capacidad portante inicial de 26 toneladas, permitió recuperar parcialmente el tránsito y mantener la conexión para colectivos y vehículos livianos.
La alternativa provisoria permaneció en funcionamiento durante más de dos años, mientras avanzaban las gestiones y los trabajos necesarios para recuperar el cruce.
Finalmente, en junio de 2015 dejó de utilizarse, luego de que las obras de infraestructura permitieran restablecer la conexión mediante el nuevo puente.
Un episodio que sigue presente en la memoria regional
Aquel derrumbe fue mucho más que la caída de una estructura. Durante ese período, vecinos, trabajadores y transportistas tuvieron que adaptarse a una nueva realidad para trasladarse entre dos localidades estrechamente vinculadas.
A 14 años de lo ocurrido, el puente de avenida San Martín sigue siendo parte de la historia reciente de San Lorenzo y Puerto General San Martín, y uno de los episodios que dejó en evidencia la importancia de la infraestructura vial para la conexión cotidiana del cordón industrial.