Un hombre de 34 años fue aprehendido durante la madrugada de este jueves en Cañada de Gómez, luego de una persecución que se inició tras una denuncia por un presunto robo y violación de domicilio.
El procedimiento comenzó alrededor de las 3:30, cuando personal del Comando Radioeléctrico recorría la zona en busca de un hombre cuyas características habían sido aportadas por el personal de Monitoreo Municipal, quien habría ingresado a robar en el comercio Sofía Shop.
Los agentes realizaron una recorrida pedestre por inmediaciones de Bv. López y las vías férreas, donde observaron a un hombre agazapado entre unos ligustros. Al darle la voz de alto, el sospechoso escapó corriendo por Bv. Balcarce hacia el este y, durante la huida, descartó una mochila azul, que fue secuestrada por los efectivos.
La persecución continuó por distintos sectores de la ciudad. Posteriormente, los agentes recibieron un aviso por la activación de una alarma y se dirigieron hacia un bar ubicado sobre Bv. Balcarce. Allí constataron que una puerta lateral del local se encontraba abierta y que la alarma estaba activada.
Mientras continuaba el operativo, desde la central de emergencias 911 informaron que el sospechoso había sido visualizado nuevamente en inmediaciones del Centro de la Juventud y que escapaba atravesando las vías férreas en dirección a calle Iriondo.
Finalmente, cerca de las 4:15, los efectivos llegaron hasta un domicilio de Oncativo al 700. Con autorización del propietario, ingresaron al patio de la vivienda y encontraron al hombre escondido entre un automóvil y una pared del garaje. Fue reducido y esposado.
El aprehendido fue identificado como A. Nicolás Andrés, de 34 años, y trasladado a la dependencia policial para continuar con las actuaciones correspondientes.
En cuanto a los elementos secuestrados, dentro de la mochila descartada durante la fuga encontraron un parlante inalámbrico negro con diseño de cúpula y dos cables de alimentación. Además, durante una recorrida por las inmediaciones del lugar donde fue aprehendido, los agentes hallaron entre los pastizales, en Callao e Iriondo, dos botellas de vino tinto de 750 centímetros cúbicos.
El propietario del bar manifestó además que había advertido el faltante de tres botellas de vino tinto.
Las actuaciones fueron elevadas a la Comisaría 2ª de la Unidad Regional X, donde se continúa con la investigación del hecho.