Durante el fin de semana se realizó en Barrancas la cuarta edición del Seminario de Alfarería, Lengua y Cosmovisión Chaná, un encuentro que volvió a reunir a personas interesadas en conocer, compartir y poner en valor los saberes vinculados a la identidad y la cultura del territorio Chaná.
Con el Camping Comunal de Puerto Aragón como escenario, la jornada se desarrolló en un entorno atravesado por el humedal y la presencia del río Coronda, que acompañó cada una de las actividades y formó parte de la experiencia propuesta durante el seminario.
La programación incluyó distintas charlas y talleres. Maximiliano Leo Schulz abordó el conocimiento de los ambientes del humedal, mientras que Fabio Baena acercó una mirada sobre los peces del río Paraná. También hubo una propuesta dedicada al compostaje, a cargo de Mario Parodi, y un espacio de cerámica lúdica para niños coordinado por Marcela Vitale, quien compartió una experiencia de aprendizaje a través de la alfarería.
Por su parte, Verónica Cassels llegó desde la otra orilla del Sitio Ramsar para reflexionar sobre la importancia de la biodiversidad que sostiene este territorio.
La propuesta fue coordinada por Gabriel Cepeda, de Talleres Oyé Ndén, y contó con la participación de disertantes, talleristas, colaboradores y asistentes que llegaron desde distintos puntos del país.
A lo largo de sus cuatro ediciones, el seminario se consolidó como un espacio de encuentro alrededor de la alfarería, la lengua, la cosmovisión y los conocimientos vinculados al pueblo Chaná.
La realización de esta nueva edición también fue acompañada por la comunidad local, que destacó especialmente el trabajo de Maricel Liliana Zir en la organización del encuentro y el aporte de todas las personas que participaron de las diferentes actividades.
Más allá de cada taller o exposición, la propuesta volvió a poner en el centro la importancia de compartir conocimientos y fortalecer la memoria cultural a partir del vínculo con el territorio.
“Porque cuando el conocimiento se comparte y el territorio se escucha, la memoria sigue viva”, fue el mensaje que acompañó el cierre de esta cuarta edición.
“Porque cuando el conocimiento se comparte y el territorio se escucha, la memoria sigue viva”