El martes, un pescador rosarino de 53 años, zarpó temprano por la mañana en su canoa con motor desde un paraje costero de Barrancas, a la altura de la quinta La Moya Sin embargo, a poco de su recorrido lo encontró el fuerte temporal que azotó la región y desde entonces no se supo nada de él. Poco después apareció su canoa dada vuelta y las esperanzas de su supervivencia eran pocas. Luego de dos días de intensa búsqueda, anoche apareció su cuerpo en las inmediaciones.

De acuerdo relató su mujer, el hombre se encontraba en el río viajando aguas adentro cuando la fuerte tormenta se desató. Estaban pasando unos días en una vivienda de la zona costera de Barrancas, como lo hacían habitualmente. El circuito de pescar solía ser siempre el mismo en una laguna que se genera unos 2.5 kilómetros adentro del río Coronda, tiran el trasmallo y luego lo van a retirar.

A primera hora del martes, el pescador salió a buscar malla instalada como espinel en el sector pero poco después el fuerte viento y la copiosa lluvia lo encontraron aguas adentro. Según información oficial, el hombre no sabía nadar y no llevaba chaleco salvavidas. Su esposa desesperada porque no volvía convocó a las autoridades para que la ayuden en la búsqueda.

Desde la tarde del martes y durante toda la jornada del miércoles, se desplegó un operativo de búsqueda para tratar de localizar al hombre desaparecido, coordinado entre Prefectura Naval argentina, la comisaría de Barrancas, la guardia de Los Pumas y personal de bomberos voluntarios.

Finalmente, el miércoles por la noche, personas que pasaban por el lugar avistaron un cuerpo en las aguas del Río Coronda, cerca del punto donde se hundió su embarcación. Inmediatamente,  personal de Prefectura Naval Argentina acudió al sitio para rescatar los restos del pescador.

La identidad de Andrés Fernando Bonagrazia, de 53 años, ya fue confirmada por las autoridades.