La cooperativa agrícola más grande de la Argentina continúa ampliando su estructura y diversificando sus negocios. Así lo señaló su gerente general, Gonzalo Del Piano, quien repasó el crecimiento de la entidad durante la última década y adelantó algunos de los proyectos que están en análisis.

Uno de los datos que refleja la evolución de AFA es su facturación, que pasó de alrededor de US$ 500 millones a US$ 2.500 millones en diez años. En paralelo, la organización incrementó significativamente su capacidad de almacenamiento y el volumen de granos que comercializa, que actualmente alcanza las 7 millones de toneladas.

Con presencia en 130 localidades de 10 provincias, AFA reúne a más de 15.000 productores asociados y cuenta con una capacidad de almacenamiento superior a los 3,2 millones de toneladas. La cooperativa también amplió sus actividades hacia sectores como fitosanitarios, molienda, aceites y productos biológicos.

Según explicó Del Piano, la estrategia apunta a que los productores puedan encontrar dentro de la propia organización buena parte de las herramientas necesarias para desarrollar su actividad, desde insumos y asesoramiento hasta alternativas de financiación.

Una inversión millonaria y nuevos proyectos

El crecimiento también estuvo acompañado por una fuerte apuesta en infraestructura. De acuerdo con los datos difundidos por la cooperativa, durante los últimos cuatro años AFA destinó US$ 170 millones a plantas, servicios e infraestructura.

Entre los proyectos de mayor envergadura aparece una planta de bioetanol, que demandaría una inversión estimada de entre US$ 150 millones y US$ 170 millones. Su desarrollo, sin embargo, depende de que se produzcan modificaciones en la normativa vinculada a los biocombustibles que permitan establecer un escenario favorable para su comercialización.

Pero el proyecto que genera especial interés para la región es el relacionado con Timbúes.

AFA analiza una propuesta asociativa para avanzar en el desarrollo de un puerto propio sobre el río Paraná, a partir de un terreno que la cooperativa adquirió estratégicamente en esa localidad del cordón industrial.

La iniciativa no contempla, en principio, que AFA afronte en soledad una obra de semejante magnitud. La alternativa que evalúa la entidad es compartir la inversión con otros operadores, una modalidad que permitiría reducir costos y reunir un mayor volumen de mercadería para las operaciones portuarias.

La posibilidad de contar con una infraestructura portuaria propia forma parte de un viejo objetivo de la cooperativa y, de concretarse, sumaría una nueva herramienta a su estructura logística y comercial.

Mientras continúa evaluando estos proyectos, AFA mantiene una estrategia de crecimiento basada en la expansión de sus servicios, la incorporación de nuevas unidades de negocio y el acompañamiento de sus productores asociados.